Volando a ras de suelo - Oval Zone
Actualidad

Opinión

Germán Quiroga

Rodrigo Marbán

Ander Vilariño

Tyson Ibarra

10 may. 2010

Volando a ras de suelo

3:00h.
La semana pasada conocíamos todo el proceso que sigue Good Year hasta suministrar sus neumáticos a todos los equipos de las tres Series Nacionales de la Nascar. Veamos ahora cómo se comportan durante la competición.

Una vez que se ha verificado que el compuesto es el idóneo para un determinado circuito, y todos los equipos disponen de sus gomas, es momento de salir a la pista para buscar sus límites.

El duro trabajo previo en las jornadas de prueba de neumáticos y en las sesiones de entrenamientos, se paga en el momento de empezar la carrera. Cada equipo suele emplear unos 12 juegos de neumáticos a lo largo de toda la prueba. Este número dependerá sobre todo de la pista, ya que un juego nuevo de neumáticos puede durar más en unos circuitos que en otros.

Normalmente, el cambio de los cuatro neumáticos es la elección preferida al entrar en el pit road, ya que obviamente un coche calzado con los neumáticos con pegatina es mucho más rápido que uno con sus gomas usadas. Otras veces, los equipos optan por colocar juegos utilizados previamente durante un par de vueltas, para asegurar un correcto grip a la hora de reiniciar la prueba, aunque con los avances realizados por Good Year en cuanto a compuestos, los equipos cada vez los emplean menos.

Los Good Year Racing Eagles están diseñados para aguantar durante un corto periodo de tiempo. La duración del stint, o tiempo que aguanta un juego de neumáticos, es aproximadamente el mismo que el tiempo que dispone el coche entre repostajes, que variará de una pista a otra según las velocidades que se alcanzan. Los Stock Cars de las tres categorías principales pueden rodar entre 35 y 100 vueltas, dependiendo de la longitud de la pista.

Los equipos cambiarán los neumáticos varias veces durante la carrera. Normalmente se cambian cada vez que el coche necesita repostar combustible durante el pit stop. Cuando se reemplazan las gomas usadas, el especialista en neumáticos de cada equipo calienta la superficie de la rueda con un soplete, para eliminar los restos de goma. Haciendo tres agujeros y midiendo su profundidad, se determina el grado de desgaste del neumático, y las áreas donde éste se ha degradado más. Los jefes de equipo utilizarán esa información para realizar los ajustes pertinentes en el coche, de cara a lograr su rendimiento óptimo.

Las ruedas son uno de los medios más rápidos y efectivos para variar el comportamiento del coche en pista. Las presiones de aire de los neumáticos afectan de forma considerable a la hora del manejo del coche. Con una presión demasiado alta, el coche normalmente tendrá menos grip en pista, mientras que con un ajuste de la presión a la baja, el piloto puede sentir que el coche se agarra mejor, y puede pilotar con una mayor confianza.

En una competición con tanto tráfico en pista, es habitual ver cómo a un piloto le revienta un neumático durante la carrera. Normalmente, esto ocurre debido a rodar sobre restos de suciedad, o por cortes producidos en choques con el muro o con otros coches.

Si un neumático falla a alta velocidad, la explosión producirá daños muy importantes en el coche. Para pistas donde se rueda a altas velocidades (alrededor de 300 km/h), Good Year suministra neumáticos con una capa interior, que permite al piloto controlar el coche en caso de pinchazo, para evitar el accidente. La cubierta exterior del neumático destrozará la carrocería, dejando un daño difícilmente reparable en un sólo paso por el pit road.

Los neumáticos de carreras están diseñados para gastarse. Un neumático utilizado correctamente mostrará una abrasión uniforme a lo largo de toda la superficie de contacto. En determinados circuitos, las superficies son más abrasivas, lo que provoca un desgaste mayor, y que se desprendan pequeñas porciones de goma que se acumulan en la pista. También se aprecia el desgaste en la propia trazada, donde se acumula más goma debido al paso continuado de los coches. Normalmente es en ese punto donde los neumáticos poseen más grip.

Otro de los factores que hace variar el agarre es la temperatura. Los neumáticos que se sobrecalientan, al descender de temperatura se endurecen, por lo que los pilotos procuran cuidar su conducción para que el grip sea óptimo durante el mayor número de vueltas.

Prácticamente en todo el calendario de la NASCAR Sprint Cup Series las carreras se disputan en circuitos ovales, donde gracias a los peraltes los coches pueden alcanzar velocidades de más de 320 km/h. A esas velocidades, el desgaste de los neumáticos se produce muy rápidamente, lo que tiene ventajas e inconvenientes: por un lado, con el neumático gastado el coche alcanza menor velocidad, y por el otro, un correcto desgaste de la goma es crucial para la vida del neumático.

Debido a las altas temperaturas a las que está sometido el neumático, los ingenieros dejan la última fase de curación de los compuestos para que se produzca durante su uso. Pero los ingenieros no siempre aciertan. Estos dos últimos años hemos podido comprobar la dificultad de encontrar el compuesto idóneo para ciertos circuitos. En la temporada 2008, la prueba disputada en el Indianapolis Motor Speedway fue un caos, debido a los graves problemas de seguridad de los neumáticos empleados. Muchos pilotos veteranos declararon que nunca habían visto nada igual. Las gomas no resistían más de 12 o 13 vueltas, y varias ruedas sufrieron reventones.

 

Después de ese fin de semana, tanto la NASCAR como Good Year tomaron las medidas necesarias para que no volviese a ocurrir, y como no podía ser de otra manera, actualmente la seguridad de las gomas empleadas en cada carrera está garantizada.

Si te gustó esto ¿nos regalas un "me gusta"?

Etiquetas: , , ,











 
Copyright © 2009-2016 . Oval Zone ® . Todos los derechos reservados.